Blefaroplastia

Cirugía De Blefaroplastia

Con el pasar de los años los tejidos van perdiendo fuerza y es notoria la flacidez de la piel, los ojos no son la excepción. Cuando tenemos esas famosas bolsas en los ojos o la mirada cansada se requiere realizar una cirugía de parpados o mejor conocida como Blefaroplastía.

Esta cirugía puede ser realizada tanto en los parpados superiores como en los inferiores un mismo día.  En cuanto a los párpados superiores su objetivo es retirar el excedente de piel y en algunos casos retirar un exceso de tejido graso.  Aunque en el parpado inferior varía según el caso y la técnica operatoria.

Cabe resaltar que dependiendo del paciente se requiere combinar estas técnicas mencionadas con procedimientos como LÁSER o Injerto graso con células madre, con el fin de lograr mejores resultados.

Hay que tomar en cuenta que la blefaroplastia no elimina las arrugas ni la caída de las cejas. Pero puede realizarse de manera aislada o junto a otras cirugías estéticas de la cara, como el lifting cervicofacial o el lifting frontal.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una blefaroplastia?

Los candidatos ideales para someterse a una blefaroplastia son aquellas personas que buscan una mejoría, y no una perfección absoluta, en su apariencia. Si usted posee un estado general de salud bueno, tiene una estabilidad psicológica, y es realista en sus expectativas, será un buen candidato.

Existen algunas condiciones médicas que pueden hacer que existan más riegos al realizarse una blefaroplastia, como son: problemas de tiroides, la falta de lágrimas suficientes, la presión arterial alta, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. El glaucoma y el desprendimiento de retina también pueden suponer un riesgo; en determinados casos, puede ser necesaria una revisión oftalmológica previa a la blefaroplastia.

Cirugía

La blefaroplastia se realiza en quirófano, dentro de una clínica u hospital. Normalmente, no es necesario permanecer en la clínica más que unas horas tras la cirugía. Suele realizarse bajo anestesia local más sedación, pocas veces anestesia general, dependiendo de las preferencias de su cirujano.

La mayoría de las veces las incisiones se colocan en las líneas naturales de los párpados superiores y justo debajo de las pestañas en los inferiores; en algunos casos pueden extenderse hacia las patas de gallo. A través de estas incisiones se extirpa el exceso de grasa y el exceso de piel y músculo. Las incisiones se cierran con suturas muy finas.

Las cicatrices pueden tener un aspecto rosado durante los primeros meses. Progresivamente irán desapareciendo hasta convertirse en una línea clara casi invisible. Los resultados son de un aspecto más joven y en muchos casos los resultados son permanentes.

Aplicación Intravítrea de Antiangiogénicos

Las inyecciones intravítreas son un procedimiento rápido y seguro, prácticamente indoloro y con mínimas complicaciones y efectos adversos. Usualmente se llevan a cabo bajo anestesia tópica (en gotas) y puede ser llevado a cabo en el consultorio.

Antes del procedimiento, se limpia el ojo para prevenir infecciones y se aplican gotas para anestesiar el ojo. Se utiliza una aguja de pequeño calibre. La recuperación es rápida, usualmente a lo largo del día en el que se lleva a cabo la inyección.

Enfermedades tratadas con inyección intravitrea

– Degeneración macular relacionada con la edad (DMRE)

– Edema macular diabético, Edema macular asociado a trombosis retinianas

– Oclusiones vasculares retinianas

– Retinopatía diabética

– Membranas neovasculares asociadas a la miopía.

Tipo de inyecciones intravitreas

Los medicamentos más comunes que se administran intraocularmente son los medicamentos antiangiogénicos que impiden la formación de nuevos vasos. A nivel mundial, las inyecciones intravítreas de antiangiogénicos son la primera línea para el tratamiento de degeneración macular y también pueden ser utilizados en casos específicos de retinopatía diabética y oclusiones vasculares, entre otros.

Este tipo de medicamentos actúan atacando un químico específico en el ojo que origina el crecimiento de vasos anormales debajo o en la retina. Este químico es llamado factor de crecimiento vascular endotelial (o VEGF por sus siglas en inglés). Los antiangiogénicos bloquean la formación de VEGF y al ser bloqueado este factor, se reduce el crecimiento de nuevos vasos y disminuye la fuga de líquidos de los vasos anormales preexistentes. Al hacer esto, se ayuda a disminuir la pérdida visual y en muchos casos, mejora la visión.

En casos de retinopatía diabética u oclusiones vasculares (infartos de los ojos), inyectar este tipo de medicamentos ayuda a la prevención de hemorragias, así como también favorece la reabsorción de hemorragias preexistentes y disminuye la acumulación de fluido.

Como cada intervención, el mayor riesgo es la infección del ojo. De todas formas, si se realiza una correcta profilaxis, el riesgo es mínimo (mucho menor que tras una cirugía de cataratas, por ejemplo).

Corrección de Miopía

La cirugía refractiva es la solución definitiva para diversas patologías, denominadas defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo). La cirugía refractiva permite conseguir una correcta visión sin necesidad de gafas o lentes de contacto.

El láser, con su precisión, permite tallar la córnea, adecuar su curvatura eliminando las cantidades de tejido corneal necesarias y modificar la refracción ocular para conseguir el correcto enfoque de la imagen en la retina.

El láser excímer es el apropiado para tratar miopías de entre 1 y 10 dioptrías e hipermetropías de entre 1 y 5 dioptrías, con o sin astigmatismo.

Consiste en el tallado y remodelación con el láser del espesor del tejido de la córnea, en función del defecto y del número de dioptrías a corregir.

La intervención se efectúa en pocos minutos, sin ningún dolor, gracias a la anestesia tópica (por medio de gotas) y sin necesidad de ingreso. La técnica Lasik es la más extendida de las operaciones láser de miopía; es muy segura y eficaz y corrige simultáneamente la miopía y el astigmatismo.

Consiste en la modificación de la forma de la córnea mediante la aplicación del láser Excimer en su interior. Previamente se ha levantado una fina capa de tejido corneal que posteriormente es recolocada y se adhiere sin necesidad de puntos. La corrección del defecto refractivo, se realiza de esta manera, con mínimas molestias para el paciente y una recuperación muy rápida. Existen otras variantes de esta técnica, conocidas como Lasek, Epilasik y Leptolasik. Nuestro oftalmólogo elegirá la más conveniente para su caso.

La cirugía láser de miopía mejora la calidad de visión nocturna, evitando halos y reflejos; y aumenta la sensibilidad al contraste garantizando la mejor agudeza visual.

La anestesia para esta técnica quirúrgica es tópica y no es necesario el vendaje ocular postoperatorio. La precisión y seguridad de la técnica LASIK hacen de ella el procedimiento quirúrgico de elección para la mayoría de los defectos refractivos.

Cuidados después de la cirugía láser

Tanto la intervención como la recuperación son rápidas, sobre todo si no existe ningún contratiempo ni otra patología asociada. No obstante, con frecuencia su visión tardará algunos días en ser tan buena como la que usted tenía con sus gafas o lentes de contacto antes de la intervención.

Aunque durante algunas semanas podrá tener algunas alteraciones visuales que debe entender como normales:

– Disminución de su capacidad visual en condiciones de baja iluminación.

– Halos o destellos al mirar directamente algún foco luminoso.

– Ligeros cambios en su capacidad visual durante el período de cicatrización (5 semanas).

En un plazo máximo de dos meses se tendrá realizar una refracción para valoración. En caso de ser necesarias gafas o lentes de contacto serán de poca graduación y probablemente solo las necesitará ocasionalmente.

Segmentos Anulares

Para entender este tipo de cirugía, es necesario conocer el aspecto y funcionamiento primordial de nuestro ojo. El ojo es responsable de captar las imágenes. Para realizar esta función, tiene un sistema óptico compuesto por dos lentes: la córnea y el cristalino. Ambos deben ser transparentes y tener una superficie lisa y regular que permita la captación de imágenes nítidas.

Sin embargo, una de tantas dolencias conocidas que pueden afectar al ojo, es el queratocono, enfermedad progresiva en la cual la córnea adopta una forma cónica irregular; sin causa definida.

¿Qué me ofrece la cirugía de anillos intracorneales?

El objetivo de este tratamiento es mejorar la irregularidad de la córnea sin tener que reemplazarla. Por lo tanto, evitamos los riesgos inherentes a una cirugía mucho más invasiva como lo es el trasplante de córnea. La cirugía de implante de anillos intracorneales tiene las siguientes ventajas:

1. Es reversible (el anillo puede ser retirado en cualquier momento).

2. Es ajustable (el anillo puede ser sustituido por uno más grueso o más fino o cambiar de posición si es necesario).

3. No interfiere con el éxito de un futuro trasplante de córnea si se requiere.

4. El riesgo de infección es mínimo y se restringe solo a la córnea.

¿Qué es el anillo o segmento intracorneal?

Es un dispositivo fabricado en un material acrílico especial, es una estructura transparente y muy delgada (su espesor se mide en micras). Normalmente se implanta uno o dos segmentos según el caso. No es fácilmente visible a simple vista cuando se implanta en la córnea.

¿Cómo funciona el anillo intracorneal?

Cuando el anillo es implantado en la córnea, el centro de ésta se aplana y se vuelve más regular, obteniendo como resultado una reducción de la curvatura de la córnea tornándose más firme y más regular. Al reducirse el astigmatismo irregular, mejora la agudeza visual y en los casos que lo requieren, mejora la tolerancia a las lentes de contacto pudiendo utilizarse muchas veces, lentes blandas en vez de duras.

¿Cómo es la cirugía?

La cirugía dura aproximadamente 15 minutos y se realiza bajo anestesia tópica utilizando microscopio. El procedimiento consiste en la construcción de un túnel en la córnea en el cual se insertan los segmentos intracorneales. Es una cirugía ambulatoria, no requiere internación.

Tiempo de recuperación

Una vez operado el paciente pude volver a su actividad habitual a los pocos días (habitualmente entre 48 a 72 horas). Durante los primeros tres meses la visión del ojo operado puede ser muy fluctuante, por lo que habrá que esperar para dar la graduación definitiva. Los anteojos que utilizaba antes de la cirugía pueden seguir utilizándose hasta que sea posible dar una nueva receta.

Crosslinking

El Crosslinking es un método para tratar el Queratocono, consiste en aplicar riboflavina (vitamina A) y luz ultravioleta sobre la córnea del paciente con la finalidad de reforzar el colágeno corneal, los enlaces y estructura de las fibras de colágeno de su interior que está debilitado en esta enfermedad.

Hay dos tipos de crosslinking ambos se diferencian entre sí por la duración y energía del tratamiento.

El primer tipo tiene una duración de más de treinta minutos con las molestias que esto supone para el paciente, debido a la larga exposición a las radiaciones UV por lo que algunos autores consideran que esta larga exposición podría afectar a otras estructuras oculares.

El segundo tipo denominado “acelerado”, dura pocos minutos aumentando su efectividad y disminuyendo las molestias. En tres minutos se realiza el tratamiento completo.

Así mismo la cantidad de energía aplicada de “luz ultravioleta” en ambos tipos de crosslinking varía, pero el resultado final es el mismo.

Es una excelente terapéutica con óptimos resultados que puede realizarse en combinación con los anillos intracorneales y/o lentes fáquicas.

¿Para qué sirve la cirugía?

El Cross-Linking permite retrasar o evitar un trasplante de córnea al recuperar la rigidez corneal, y está especialmente indicada para afecciones graves como Queratocono y Degeneración marginal prelucida. También se utiliza para tratar otras enfermedades corneales como la necrosis y algunas infecciones.

¿En qué consiste la cirugía?

Es un procedimiento simple, no invasivo, y se realiza en quirófano de manera ambulatoria, sin ingreso. Los resultados empiezan a notarse desde el tercer hasta el sexto mes después de la intervención.

La técnica consiste en instalar un colirio de Riboflavina sobre la córnea y posteriormente aplicar una radiación UVA. Junto con la Riboflavina origina una reacción que producirá el fortalecimiento del colágeno corneal y de esta manera se puede detener la evolución del Queratocono.

La combinación de la técnica de Cross-Linking corneal con los anillos intraestromales y/o lentes fáquicas es el mejor tratamiento para el Queratocono. Sus resultados son superiores a los obtenidos con el trasplante de córnea, el restablecimiento de la visión es mucho más rápido, y no existe riesgo de rechazo.

Este tipo de tratamiento debe de ser aplicado en las fases iniciales del queratocono, también es utilizado en algunos casos para asegurar el éxito posterior a la cirugía refractiva con láser excimer para la operación de miopía, hipermetropía y astigmatismo.

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